Cuentos de valores

Cuentos de valores para leer a los niños: cruzar la calle, lavarse las manos, decir la verdad — las cosas que se aprenden una vez y sirven siempre.

21 cuentos

Los cuentos de valores de esta sección son los que enseñan algo que sirve mañana por la mañana: cruzar la calle mirando, lavarse las manos, no abrirle la puerta a cualquiera, decir la verdad aunque cueste. Cosas que se aprenden una vez y ya no se olvidan.

Funcionan mejor que una advertencia porque en un cuento la consecuencia se ve. El lobo entra en casa de los siete cabritillos porque uno abre la puerta; al pastor que mentía dos veces no le creen la tercera, cuando era verdad. Nadie tiene que decir «¿ves?» al terminar — y precisamente por eso conviene no decirlo.

Son de doce a dieciséis páginas, de cuatro a ocho minutos, y van desde los tres o cuatro años. Muchos están también en cuentos con moraleja, donde la conclusión se escribe aparte, encima del texto.

Preguntas frecuentes

¿Qué se aprende en estos cuentos?
Cosas concretas: mirar antes de cruzar, no abrirle la puerta a un desconocido, lavarse las manos, decir la verdad, pedir ayuda a tiempo y esperar su turno.
¿A partir de qué edad?
Desde los tres años. A esa edad la regla sola no se sostiene, pero la historia sí, y la regla se queda pegada a ella.
¿Hay que explicar la moraleja al terminar?
Es mejor no hacerlo. Si el cuento está bien contado, el niño la saca solo; y si pregunta, esa pregunta vale más que cualquier explicación adelantada.

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