Cuentos de invierno

Cuentos de invierno para los días cortos y las tardes largas: nieve, frío y calor por dentro. Doña Nieve y La reina de las nieves.

15 cuentos

Los cuentos de invierno son para los días que se acaban a las cinco. Fuera está oscuro y hace frío, dentro hay luz, y un cuento en el que también nieva hace que las dos cosas encajen. Es la lectura más fácil del año: no hay que convencer a nadie de que se siente.

Aquí hay nieve de todas clases. La que cae porque Doña Nieve sacude su edredón, la que se traga el trineo de La reina de las nieves, la primera que ve un dinosaurio pequeño, y la que se queda pegada a la ventana mientras dentro se pone la mesa.

Son de doce a dieciséis páginas, de cinco a diez minutos. Los de Navidad tienen su propia sección; aquí están los de invierno sin fiesta, los que sirven igual en enero y en febrero.

Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencian de los cuentos de Navidad?
En que no hay fiesta. Aquí el invierno es el tiempo que hace, no una fecha, así que sirven todo el invierno y no solo en diciembre.
¿A partir de qué edad?
Desde los cuatro años. La reina de las nieves, que es el más largo, va mejor a partir de los seis.
¿Qué cuentos de invierno hay aquí?
Entre otros, Doña Nieve, La reina de las nieves, El guante, La primera nieve del pequeño dinosaurio y El cubierto de más.

Por tema