Poemas infantiles

Poemas infantiles palabra por palabra: cuatro de Rafael Pombo — Rin Rin Renacuajo, La pobre viejecita y Simón el bobito — más Martí y Darío.

6 cuentos

Un poema no se puede contar con otras palabras: la rima y el ritmo son la historia, no su adorno. Por eso estos cinco están aquí tal cual se escribieron, tomados de la edición en dominio público, sin cambiar un verso.

Cuatro son de Rafael Pombo, colombiano, que escribió sus «Cuentos pintados» para los niños de Bogotá en 1867 y acabó siendo el poeta que en media América se aprende de memoria antes de saber leer. El quinto es de José Martí, de «La Edad de Oro» (1889), una revista que escribió entera él mismo para los niños del continente.

Los poemas se leen distinto que los cuentos: no hace falta llegar al final ni seguir el orden, y a la tercera o cuarta vez el niño empieza a completar los finales de verso solo — y entonces el poema empieza de verdad a funcionar. Debajo de cada uno hay un texto para el adulto: de qué va y cómo leerlo en voz alta.

Preguntas frecuentes

¿Son los textos completos?
Sí, enteros y palabra por palabra, de la edición en dominio público, con la fuente indicada en cada poema. Los poemas — al contrario que los cuentos — no se parten por la mitad aquí: no tienen un final que se pueda esconder.
¿Cuál sirve para recitar en el colegio?
Rin Rin Renacuajo y La pobre viejecita. Los dos tienen ritmo muy marcado y un verso que vuelve, así que es fácil retomarlo si el niño se pierde.
¿A partir de qué edad?
Desde los cinco años. El ritmo funciona antes que el contenido: un niño que aún no entiende todas las palabras escucha con gusto igual.
¿Quién fue Rafael Pombo?
Un poeta colombiano nacido en 1833 y muerto en 1912, cuyos versos para niños se siguen aprendiendo de memoria en toda América Latina. Su obra está en dominio público desde 1983.

Por tema