Garbancito

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Garbancito, cuento popular español para leer a los niños. Un niño del tamaño de un garbanzo, una canción para que no lo pisen y un buey hambriento.

Un matrimonio quería tener un hijo y tuvo uno tan pequeño que cabía en la palma de la mano.

Un matrimonio quería tener un hijo y tuvo uno tan pequeño que cabía en la palma de la mano. Por el tamaño lo llamaron Garbancito, y así se quedó.

Garbancito era diminuto pero no era tonto.

Garbancito era diminuto pero no era tonto. Ayudaba en la casa, hacía recados y se movía por el suelo entre los pies de todos sin que nadie lo pisara nunca.

Para eso tenía una canción.

Para eso tenía una canción. Iba cantando siempre lo mismo, fuerte y claro: «Pachín, pachín, pachín, mucho cuidado con lo que hacéis, pachín, pachín, pachín, a Garbancito no piséis».

Un día su madre lo mandó a llevarle la comida a su padre, que estaba trabajando en el campo.

Un día su madre lo mandó a llevarle la comida a su padre, que estaba trabajando en el campo. Garbancito cogió la cesta, se la puso al hombro y salió cantando.

A mitad de camino empezó a llover.

A mitad de camino empezó a llover. Garbancito buscó dónde meterse y encontró una col grande al borde del sendero. Se metió debajo de las hojas y esperó.

Por ese mismo sendero venía un buey muy grande, comiendo lo que encontraba.

Por ese mismo sendero venía un buey muy grande, comiendo lo que encontraba. Vio la col, estiró el cuello y se la comió entera, con Garbancito dentro.

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Fuente del texto: Cuento popular español (en catalán, «En Patufet»), en dominio público. El texto está escrito de nuevo para Marytale — no es la reimpresión de la versión de nadie.

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