Trabalenguas largos para memorizar

8 trabalenguas

Un trabalenguas largo se gana de otra manera. Los cortos se dicen deprisa; estos hay que aprendérselos, y el mérito no está en la velocidad sino en llegar al final sin saltarse nada. Son los que un niño enseña a los abuelos.

Se aprenden por trozos y nunca enteros: tres palabras hasta que salgan solas, luego tres más. Un niño de nueve años se sabe «la gata ética» en dos tardes y se acuerda de ella veinte años después — probablemente usted mismo todavía recuerda alguno.

  1. Yo tenía una gata ética, pelética, pelampampética, pelua, pelada, peluda, pelampampuda. Tenía unos gatitos éticos, peléticos, pelampampéticos, peluos, pelaos, peludos, pelampampudos.

    Lo que traba: Una escalera de palabras inventadas que crecen: cada una añade un trozo a la anterior. No hay sonido difícil; lo difícil es no saltarse un escalón.popular

  2. Pedro Pablo Pérez Pereira, pobre pintor portugués, pinta paisajes por poco precio para poder pasar por París.

    Lo que traba: Dieciocho palabras seguidas con «p» y ni una sola excepción. Es el trabalenguas más fácil de entender y de los más difíciles de decir del tirón.popular

  3. El cielo de Constantinopla está constantinopolizado. ¿Quién lo desconstantinopolizará? El desconstantinopolizador que lo desconstantinopolice buen desconstantinopolizador será.

    Lo que traba: Hermano mayor del del cielo enladrillado, con la misma forma y una palabra tres veces más larga. Se aprende por sílabas: cons-tan-ti-no-po-li.popular

  4. Doña Panchívida se cortó un dévedo con el cuchívido del zapatévedo. Y su marívido se puso brávivo porque el cuchívido estaba afilávido.

    Lo que traba: No es un trabalenguas normal: es un juego de meter «vi-ve-vo» dentro de cada palabra. Cuando el niño pilla la regla, empieza a hacerlo con su propio nombre.popular

  5. Una cacatrepa trepa tiene tres cacatrepitos. Cuando la cacatrepa trepa, trepan los tres cacatrepitos.

    Lo que traba: «Tr» y «p» alternando dentro de la misma palabra inventada. La tercera línea es donde se rompe: «cacatrepa trepa» son dos palabras casi idénticas pegadas.popular

  6. Un burro comía berros y el perro se los robó; el burro lanzó un rebuzno y el perro al barro cayó.

    Lo que traba: «Burro», «berros», «perro», «barro», «rebuzno»: la erre doble en cinco vocales distintas. Además rima, y eso ayuda a memorizarlo.popular

  7. La sucesión sucesiva de sucesos sucede sucesivamente con la sucesión del tiempo.

    Lo que traba: Una sola raíz en cinco formas, todas con «s» y «c» que en medio mundo suenan igual. Corto de leer y larguísimo de decir.popular

  8. El perro de Rita me irrita. Dile a Rita que cambie el perro por una perrita, que a mí la perrita de Rita no me irrita.

    Lo que traba: «Rita», «irrita», «perro», «perrita»: erre suave y erre fuerte alternándose sin aviso. Es el mejor de la página para practicar esa diferencia.popular

Cómo practicarlos

Para estos, el truco que funciona de verdad es decirlos siempre con la misma música. Un trabalenguas largo se sostiene sobre el ritmo, no sobre las palabras: si cada vez se dice con una entonación distinta, la memoria no tiene de dónde agarrarse. Elijan un compás —el que salga la primera vez que sale bien— y repítanlo igual. La segunda idea es escribir solo las primeras letras de cada palabra en un papel: «Y t u g é, p, p» para la gata ética. El niño lo mira, lo dice, y se le quita el papel a la tercera vuelta. Y no hace falta acabarlos en una tarde: estos están hechos para durar semanas, que es justo lo que los vuelve suyos.

Más trabalenguas

Trabalenguas populares anónimos, de dominio público, de tradición oral española y latinoamericana. La selección, el orden y las notas son de Marytale. Fuente: Rodríguez Marín, 1882.