El sastrecillo valiente
- 8-10 min de lectura
- 16 páginas
El sastrecillo valiente, el cuento de los hermanos Grimm para leer a los niños. Mata siete moscas de un golpe y se lo escribe en el cinturón.

En una ciudad pequeña vivía un sastre que no era ni alto ni fuerte, pero cosía deprisa y hablaba aún más deprisa. Una mañana se compró un pan con mermelada, lo dejó en la mesa y se puso a terminar una costura, porque primero el trabajo.

Al olor de la mermelada acudieron las moscas. Se posaron en el pan como si lo hubieran comprado ellas. El sastre las espantó una vez, las espantó dos, y a la tercera dio un golpe con un trapo. Contó las moscas caídas. Eran siete.

Le pareció que aquello no podía quedar sin más. Cortó un trozo de tela, bordó en él «Siete de un golpe» y se lo ciñó a la cintura. Después miró el taller y decidió que el taller era demasiado pequeño para un hombre con semejante cinturón.

Se metió en el zurrón un queso viejo, atrapó por el camino un pájaro que se le había enredado en un arbusto y se fue a ver mundo. El cinturón lo llevaba por fuera, para que se leyera bien.

En el monte se encontró con un gigante que estaba sentado mirando el valle. — ¿Siete de un golpe? — leyó el gigante —. A ver, aprieta esto. Y le dio una piedra. El sastre apretó y no salió nada, porque de una piedra no sale nada.

— Mira cómo se hace — dijo el sastre, y sacó del zurrón el queso y lo apretó hasta que chorreó el suero. El gigante se quedó callado. Después tomó otra piedra y la tiró tan alto que tardó mucho en volver. — Bien — dijo el sastre —. Pero vuelve. La mía no volverá.

Y soltó el pájaro. El pájaro subió y se fue, y no volvió, porque los pájaros no vuelven cuando los sueltan. El gigante miró largo rato al cielo y no dijo nada, y lo invitó a pasar la noche en su cueva, con los otros gigantes.

De noche el sastre pensó que la cama era demasiado grande y se acostó en un rincón. Los gigantes, que habían decidido acabar con él, golpearon la cama vacía por la mañana — y cuando el sastre salió tan tranquilo a desayunar, salieron corriendo de la cueva todos a la vez.
Sigue leyendo en la aplicación
La segunda mitad del cuento, con ilustraciones y sin internet.

Escanea para abrir en el celular
Fuente del texto: Trama de los hermanos Grimm (1812), en dominio público. El texto está escrito de nuevo para Marytale — no es la reimpresión de la traducción de nadie.
¿Quieres saber quién escribió estos cuentos y cómo eran en la primera edición? Mira los artículos
Más cuentos
Hansel y Gretel8-10 min de lectura · 16 páginas
La bella durmiente8-10 min de lectura · 16 páginas
La mesita, pon la mesa7-9 min de lectura · 16 páginas
Las doce princesas bailarinas7-9 min de lectura · 16 páginas
Las monedas de estrellas6-8 min de lectura · 16 páginas
Los duendes y el zapatero5-7 min de lectura · 12 páginas
- El secreto del árbol encantado — cuentos para niños de 4 años
- El señor Gato — cuentos para niños de 4 años
- El traje nuevo del emperador — cuentos para niños de 5 años
- El viaje maravilloso del pan — cuentos para niños de 4 años
- El viento y el sol — cuentos para niños de 5 años
- Elara y el pajarito encantado — cuentos para niños de 5 años