La leyenda de la yerba mate

  • 5-7 min de lectura
  • 12 páginas

La leyenda de la yerba mate, leyenda guaraní para leer a los niños. Yasí, la luna, baja a la selva y una niña le da lo último que tiene.

Yasí, la luna, miraba la tierra todas las noches desde muy arriba.

Yasí, la luna, miraba la tierra todas las noches desde muy arriba. Veía la selva verde y espesa, y quería caminar entre esos árboles con sus propios pies.

Un día bajó. Le pidió a su amiga Araí, la nube, que la acompañara, y las dos tomaron la forma de dos muchachas jóvenes para…

Un día bajó. Le pidió a su amiga Araí, la nube, que la acompañara, y las dos tomaron la forma de dos muchachas jóvenes para que nadie las reconociera.

La selva de cerca era otra cosa: helechos altos, gritos de pájaros, olor a tierra mojada.

La selva de cerca era otra cosa: helechos altos, gritos de pájaros, olor a tierra mojada. Las dos caminaron todo el día y al atardecer buscaron una casa donde dormir.

Sobre una roca del camino había un yaguareté agachado.

Sobre una roca del camino había un yaguareté agachado. Ninguna de las dos lo vio. El animal esperó a que pasaran justo debajo y saltó con las garras abiertas.

Pero el yaguareté nunca las alcanzó.

Pero el yaguareté nunca las alcanzó. Una flecha lo cruzó en el aire y cayó a un costado del sendero. Detrás de la flecha apareció un cazador con el arco todavía en la mano.

El hombre las miró, vio que estaban solas y sin nada, y en lugar de preguntar quiénes eran las invitó a su casa a pasar la…

El hombre las miró, vio que estaban solas y sin nada, y en lugar de preguntar quiénes eran las invitó a su casa a pasar la noche.

Sigue leyendo en la aplicación

La segunda mitad del cuento, con ilustraciones y sin internet.

Probar gratis

Escanea para abrir en el celular

Fuente del texto: Leyenda popular guaraní, en dominio público. El texto está escrito de nuevo para Marytale — no es la reimpresión de la versión de nadie.

Más cuentos