Pinocho no es un cuento popular y no lo recogió nadie de la tradición: tiene autor, país y periódico. Lo escribió Carlo Collodi en Italia y salió por entregas en el «Giornale per i bambini», un periódico para niños, entre 1881 y 1883.
La primera versión acababa mal
En la versión original Pinocho es ahorcado por todo lo que había hecho, y ahí se acababa. El final que hoy conoce todo el mundo — la ballena, el rescate de su padre y el niño de verdad — aparece solo en la continuación, cuando la historia siguió publicándose.
Es decir: el Pinocho que se convierte en niño no estaba en el plan. Se añadió después, y el libro que leemos hoy es la suma de las dos partes.
Por qué se nota
Porque el libro cambia de tono a la mitad. La primera parte es un castigo detrás de otro y va muy rápido; la segunda es más larga, más blanda y tiene por fin una meta. Quien lee el libro completo a un niño lo percibe sin que nadie se lo explique.
Y no era su apellido
Collodi era un seudónimo. Lo tomó del nombre de un pueblo de la Toscana, y con él firmó el libro que lo hizo famoso mucho después de escribirlo.
Cómo lo contamos nosotros
Contamos el Pinocho completo, el de las dos partes: el muñeco que no hace caso, los dos que lo engañan, la ballena y el final. Lo que no hacemos es convertirlo en una lista de castigos, que es en lo que se queda si se cuenta solo la primera mitad.