Tobías y el túnel de la noche

  • 3-5 min de lectura
  • 8 páginas

Tobías es un trencito que ama viajar por encima de todas las cosas… salvo cuando las vías se meten en un túnel oscuro y misterioso. Con el cariño y los consejos de sus sabios amigos locomotoras, Tobías reúne todo su valor y descubre que hasta el túnel más negro guarda un poquito de luz al otro lado. Una historia tierna sobre la valentía, la amistad y la confianza en uno mismo.

Había una vez, en las vías de una estación muy animada, un trencito llamado Tobías.

Había una vez, en las vías de una estación muy animada, un trencito llamado Tobías. Era alegre de la punta a la cola y amaba viajar más que nada en el mundo. Pero Tobías tenía un miedo que le hacía temblar la caldera: los túneles. Aquellos lugares oscuros, estrechos y silenciosos le daban muchísimo susto.

Los amigos de Tobías, los otros trenes, querían ayudarlo a ser valiente.

Los amigos de Tobías, los otros trenes, querían ayudarlo a ser valiente. —Un túnel es solo una parte del viaje —dijo Bela, una locomotora roja y brillante como una manzana—. Pasa por dentro y, te lo prometo, al otro lado siempre te está esperando la luz.

Tobías no las tenía todas consigo, pero decidió intentarlo.

Tobías no las tenía todas consigo, pero decidió intentarlo. Al acercarse al primer túnel, sus ruedas empezaron a temblequear y aminoró la marcha. Entonces recordó las palabras de Bela. Tomó una gran bocanada de aire —¡fffuuu!—, juntó todo su valor y avanzó con decisión, hasta desaparecer en la oscuridad.

¡Ay, qué angustia! La oscuridad no parecía acabar nunca, y las paredes del túnel se sentían pegaditas a sus costados. Pero…

¡Ay, qué angustia! La oscuridad no parecía acabar nunca, y las paredes del túnel se sentían pegaditas a sus costados. Pero Tobías no se detuvo. Siguió y siguió, con las ruedas temblorosas y el silbido muy bajito. Y de pronto… ¡allá adelante! Un puntito de luz le guiñó un ojo, pequeñito pero lleno de esperanza.

Sigue leyendo en la aplicación

La segunda mitad del cuento, con ilustraciones y sin internet.

Probar gratis

Escanea para abrir en el celular

Más cuentos