La biblioteca de los sueños olvidados

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  • 17 páginas

Nina es una niña con una imaginación desbordante que dibuja sus sueños en las páginas de sus cuadernos y sueña con mundos lejanos. Pero, como suele pasar en la vida, la rutina va borrando incluso los deseos más brillantes. Una noche, Nina descubre una luz misteriosa que la conduce hasta un lugar mágico donde se guarda aquello que casi todos han olvidado: los sueños. Una historia tierna e inspiradora que invita a niños y a mayores a recordar lo fácil que es perder nuestros anhelos, y lo importante que es volver a ellos. Porque a veces basta un solo paso para que un sueño vuelva a cobrar vida.

En un pueblecito pequeño y acogedor vivía una niña llamada Nina.

En un pueblecito pequeño y acogedor vivía una niña llamada Nina. Era una soñadora de verdad: cualquiera que la conociera la había visto alguna vez mirando el cielo con aire pensativo o dibujando algo en las páginas de sus cuadernos.

Pero, como suele ocurrir, Nina olvidaba sus sueños con mucha facilidad.

Pero, como suele ocurrir, Nina olvidaba sus sueños con mucha facilidad. Se imaginaba viajes lejanos, un jardín lleno de flores e incluso cómo, algún día, se elevaría hacia el cielo en un enorme globo. Sin embargo, todos esos sueños se desvanecían pronto entre las preocupaciones de cada día y la rutina del hogar. Una noche, mientras estaba sentada en su cuarto preguntándose por qué sus sueños nunca se cumplían, Nina se fijó de pronto en un extraño resplandor al otro lado de su ventana.

Era una especie de brillo tenue que se abría paso entre las casas, en un rincón apartado del pueblo.

Era una especie de brillo tenue que se abría paso entre las casas, en un rincón apartado del pueblo.

La curiosidad pudo con ella, y Nina decidió ir a ver qué era aquello.

La curiosidad pudo con ella, y Nina decidió ir a ver qué era aquello. Se echó el abrigo por encima y salió a la noche, al encuentro de la aventura. Recorriendo las callejuelas estrechas del pueblo, llegó hasta un viejo edificio que hacía mucho tiempo que nadie visitaba.

La puerta estaba entreabierta, y detrás asomaba aquella misma luz.

La puerta estaba entreabierta, y detrás asomaba aquella misma luz.

Nina se asomó dentro y vio una biblioteca enorme.

Nina se asomó dentro y vio una biblioteca enorme. Las estanterías estaban repletas de cientos, quizá miles de libros, y cada uno de ellos brillaba y desprendía un suave resplandor. Nina se acercó despacio y tomó uno de los libros entre las manos.

En la portada estaba escrito: «El sueño de Max: ser músico».

En la portada estaba escrito: «El sueño de Max: ser músico». La niña abrió el libro y vio que era la historia de un chico que soñaba con tocar la guitarra, pero que, con el tiempo, olvidó su sueño porque empezó a ocuparse de otras cosas. El libro terminaba con su guitarra cubierta de polvo en un rincón de la habitación.

—¿Qué lugar es este? —murmuró Nina para sí misma. De pronto, desde el fondo de la biblioteca, apareció una anciana con gafas…

—¿Qué lugar es este? —murmuró Nina para sí misma. De pronto, desde el fondo de la biblioteca, apareció una anciana con gafas y un vestido largo. —Esta es la Biblioteca de los Sueños Olvidados —respondió en voz baja—. Aquí se guardan todos los sueños que la gente ha olvidado o ha dejado para más adelante.

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